domingo, 6 de febrero de 2011

2011: El Nuevo Desafio...


Cambios pequeños pueden abrir caminos inimaginables de bienestar personal y mundial, es hora de manifestar esa toma de conciencia que nos llevará transformar nuestro mundo

A partir del primer día de este año 2011 nos hemos encontrado con nuevos retos para nuestra vida y nuestro entorno. Retos que la vida misma nos impone, todos ellos ligados al cambio absoluto y necesario para la humanidad.

Como ya lo sabemos, en la actualidad nuestro planeta se encuentra lleno de conflictos, de países en guerra, países con hambre, sumidos en la injusticia y en el terror, zonas de la Tierra devastadas por fenómenos “naturales”, violencia cada vez más inaceptable y así podría continuar mencionándolos…
El reto al que la vida nos enfrenta en este nuevo ciclo es un reto de cambio y de toma de conciencia que inicia en el corazón y que, esperemos, todos podamos comprender en la escala necesaria.

El futuro de nuestra vida depende y comienza en nuestro presente, lo único palpable y real es lo que hoy vivimos todos. Nuestras actitudes y acciones diarias, nuestras emociones y sentimientos se verán materializados en un futuro, de ahí la importancia de VIVIR nuestro presente de la mejor manera, procurando ayudarnos a nosotros mismos y a los demás; luchando por lograr que nuestros trabajos, hobbies, pasatiempos o entretenimiento estén llenos de la energía de la alegría, de la satisfacción de hacer las cosas bien y para el bien.

Ese poco de conciencia adicional en nuestras tareas diarias puede marcar una diferencia increíblemente grande para la vida de cada uno. Darnos cuenta de si nuestras acciones se dirigen hacia el bien común, al bienestar de alguien más, valorar si nuestro actuar afectará al entorno o si lo ayudará… Con solo tomar responsabilidad de la vida que tenemos día a día, estaremos reconociendo lo que es vivir a plenitud en sabiduría, y ése es el verdadero conocimiento que los humanos tanto necesitamos en la actualidad. Esto es lo que nos llenará de una energía diferente, de una expresión diferente que cambiará nuestra percepción de las cosas y de nuestra existencia.

Son cambios tan pequeños que sin embargo pueden abrir caminos inimaginables de bienestar personal y mundial. Con el simple hecho de reconocer que deseamos el bien común, con el solo deseo de que nuestras acciones se dirijan hacia ese camino ya les estamos dando un sentido diferente, un sentido de amor y de paz.

Es lo que todos en este año debemos entender: que mientras sigamos creando una civilización desigual, violenta e injusta, estaremos construyendo un mundo y una sociedad débiles, enfermizos, un mundo que en cualquier momento puede colapsar hacia su propia destrucción.

Los cimientos en los cuales hemos construido son cada vez más endebles y peor aún porque las acciones de nosotros, los humanos, tienden cada vez más hacia la destrucción, al grado que esto que nos soporta ya no lo hará más. De ahí la necesidad de unirnos todos en amor, de procurar que a través de nuestras acciones podamos mejorar nuestra propia vida para así mejorar nuestro entorno.



Vivimos sumergidos en una mentira


Estamos en el momento adecuado para generar un cambio que pueda tener trascendencia, un cambio que impacte en nuestro presente, para así poder aspirar a un futuro de amor. La soberbia de muchos hacia todo aquello ligado al amor y a la sabiduría nos ha hecho creer sólo en un mundo irreal, en un mundo donde el materialismo y la superficialidad  son prioridad; donde el absurdo control de las masas ha provocado guerras crueles y sangrientas; donde la ciencia y la tecnología se han unido para la acelerada destrucción de lo natural, y un sinnúmero de hechos que nos han puesto en el peligro en el que hoy nos encontramos la humanidad entera.

El egoísmo de los representantes de la ciencia, los gobiernos y las religiones los ha llevado a ocultar información valiosa de nuestra relación con el Cosmos, intentando sumergirnos en la oscuridad de un universo infinito, pero oscuro, inhabitado e inhóspito. Eso aun cuando nuestras culturas ancestrales dejaron evidencia y legados sobre la comunión con el Infinito y nuestra estrecha relación con cada astro y con cada constelación, herencia de una bella realidad que la arrogancia de algunos logró deformar.

Ahora que estamos cada vez más cerca de la verdad infinita es que nuestros gobiernos e instituciones han liberado más información acerca de esta realidad cósmica. Saben que los tiempos señalan un cambio, saben que nuestro Universo no desea seguir siendo ignorado y tampoco nuestros hermanos universales, que nos superan en evolución. Ellos saben que necesitamos un cambio mundial, un cambio de conciencia que nos lleve al amor y a la armonía. Porque esa armonía que se vive en el Cosmos debe ser parte de nuestro planeta, pues nosotros también somos parte del Universo.

Y ese cambio tiene que darse antes del despertar de nuestro astro mayor, El Sol, hecho que puede dejar mucha destrucción en nuestro planeta. Todo debido a que, como hemos atacado vilmente a la Tierra, su propia evolución dentro del Universo se ha detenido y la ha hecho perder fuerza en su propia energía, lo que al final ocasiona que su escudo protector se debilite. La consecuencia es que su campo magnético se ha visto disminuido a tal grado que los efectos naturales y cíclicos del Sol representarán un baño de purificación que removerá a los gérmenes destructivos (en este caso los humanos) para que la naturaleza de fuerza y armonía pueda continuar, pues ésa es la esencia perfecta del Universo.



El llamado de las estrellas

Es por esto que hoy, cuando nos acercamos cada vez más a ese difícil momento, nuestros hermanos universales estarán tratando de que nosotros volvamos a mirar al cielo, a recordar la perfecta armonía que reside en los corazones de todos, pues todos somos perfecta creación, aun cuando la deformación de nuestra especie sea cada vez mayor. Reconocer esa nuestra verdadera esencia es cada vez más importante, por esto actualmente el Universo busca llamar nuestra atención, y lo seguirá haciendo durante este nuevo año.

La tarea para cada uno de nosotros será hacer caso a ese llamado de las estrellas que solo intentan que podamos reconocer que la realidad no se encuentra en lo que cada quien posee en lo material, en lo que la sociedad nos ha vendido como importante, pues en realidad de lo que se trata la vida es de vivir felices, en amor y armonía con el Universo, del cual todos somos hijos…

Los llamados y alertas desesperadas de los científicos alrededor del mundo acerca de la posibilidad de un encuentro con habitantes de otros planetas, en los cuales tratan de provocar miedo y desprestigio hacia este tipo de temas, es solo un manejo calculado para que sigamos sumidos en la ignorancia y que la única fuente de conocimiento sea la que ellos nos proporcionan.

El temor a perder el control ejercido en las sociedades, los hace tomar esas medidas desesperadas. Antes, si eras capaz de decir que la posibilidad de vida en otros planetas era factible, ellos mismos se encargaban de calificar tus declaraciones como ridículas y fantasiosas, quitando todo tipo de credibilidad a estas afirmaciones a través de las burlas y la exclusión de su cerrada comunidad científica.

Pero ahora que cada vez hay más astrónomos independientes, más ojos puestos en nuestro Cosmos, así como más manifestaciones por parte de visitantes cósmicos, la tan “absurda posibilidad” ha sido cambiada por la “muy alta probabilidad de que la vida exista, pero con semejanza a la nuestra, por lo que los peligros de invasión y de control por parte de esas civilizaciones externas son altas”, queriendo una vez más manipular cualquier intento de comunicación con otras civilizaciones.

Cada quien es libre de pensar y de sentir bajo lo que muchos llaman “libre albedrío”, por lo que mi deseo no es que crean en la existencia de OVNIS o seres extraterrestres, lo único que intento es que cada uno de nosotros sea capaz de voltear hacia el cielo y que podamos analizar nuestra vida a través del presente que vivimos día a día, de tratar de entender cuál es la distancia entre nosotros y “esa belleza” para que podamos sentir cuál es el propósito de nuestra existencia y qué tanto estamos luchando para que sea armónica y feliz.



Aportemos nuestra energía para el cambio


Por ello, este año tan significativo por los eventos que llegarán, es el perfecto para prepararnos hacia el cambio del año 2012. No podemos dejar pasar la oportunidad de generar amor y armonía a tales niveles que podamos transformar las intenciones de los que están en la oscuridad del odio y del desamor. Aun cuando se oiga fantástico, es posible, si es que todos unimos la fuerza más grande que existe, que es la fuerza del amor. El aportar nuestra energía de cambio será una acción que se unirá a muchas más y que generará la fuerza que este planeta necesita.

Espero que todo esto sea una chispita que encienda una pequeña luz en los corazones de cada uno y que pueda alumbrar ese camino del corazón que todos tenemos. Que esa luz se active en nuestra lucha por saber y conocer más de cada uno de nosotros para que la ignorancia dé paso a la sabiduría, que es la que nos ayudará a unirnos a nuestra realidad de Amor y de Armonía con nuestro entorno y con el infinito y hermoso Universo…

Antes de finalizar, quiero agradecer profundamente todo el apoyo recibido durante los últimos años por parte de todos ustedes, nuestros fieles amigos y compañeros del corazón.

¡Gracias a todos de nuevo y a luchar con todo el amor de nuestros corazones por un mundo mejor!


Flora Rocha
florarocha@sabiduriadelcorazon.orgThis e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it
Fundación Sabiduría del Corazón

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